Para arrancar la temporada con buen pie — y sin sorpresas en la primera salida — hay una revisión que no tiene excusa. Si durante el invierno tu casa con ruedas ha estado aparcada, lo que te cuento aquí te puede ahorrar un disgusto, o directamente un accidente.
No hace falta ser mecánico. Hace falta agacharse un poco, tener los ojos abiertos, y conocer tu vehículo. Que para eso llevamos años en esto.
Empieza por fuera: lo que se ve antes de subir
Antes de abrir la puerta, da una vuelta completa al vehículo. Parece obvio pero la mayoría se lo salta.
Luces y señalización. Comprueba que funcionan todas — posición, freno, intermitentes y marcha atrás. En una caravana esto es especialmente importante porque van enchufadas al coche y los conectores pueden haber cogido humedad durante el invierno.
Presión de ruedas. El frío hace que bajen. Revísalas con el manómetro antes de salir, no en la gasolinera de camino. Si es autocaravana, comprueba también el estado visual del neumático — busca grietas en los flancos, que con los años aparecen aunque el dibujo esté bien.
Motor, si es autocaravana. Nivel de aceite, agua del radiador, líquido de frenos. Tres minutos que pueden evitar una avería en la A-7. Y si el coche es el que arrastra la caravana, doy por sentado que lo tienes a punto — pero por si acaso, ya sabes.
Agáchate: los bajos no mienten
Aquí viene la parte que a nadie le gusta pero que marca la diferencia. Toca ponerse de rodillas.
Los roedores hacen de las suyas durante el invierno. Buscan calor, y los bajos de una autocaravana o caravana aparcada son el hotel perfecto. Revisa que no haya cables mordisqueados, mangueras con marcas, ni nidos en zonas de calor. Un cable dañado que no detectas a tiempo puede causarte desde un fallo eléctrico hasta algo mucho más serio.
Mientras estás ahí abajo, toca también las zonas que más sufren la humedad y el barro: la parte trasera de las ruedas y todo el frontal de la caravana. Lo que lanza el coche hacia atrás, lo recoge la caravana enganchada. Con los años esa zona acumula golpes, humedad y deterioro que conviene detectar pronto.
Comprueba también el estado de los calzos y las patas estabilizadoras. Que abran bien, que no estén oxidadas, que los calzos no estén agrietados. Son los primeros en recibir golpes y los últimos en revisarse.
El gas: sin revisión en vigor, no sales
Sin más vueltas: el sistema de gas tiene que tener la revisión al día. No es negociable ni opcional. Revisa que las gomas no estén resecas ni agrietadas, que las conexiones estén bien y que el regulador esté en buen estado.
Si tienes dudas, no lo fuerces. Un instalador autorizado lo revisa en poco tiempo y te da la tranquilidad de salir sin ese peso encima.
La placa solar: que trabaje desde el primer día
A quien no le gusta llegar al área de pernocta, terminar de acomodar el vehículo, y tirar de la anilla de la nevera sabiendo que ya está fría. Eso solo pasa si la placa solar ha estado haciendo su trabajo durante el camino.
Limpia la placa antes de salir — el polvo y la suciedad acumulada durante el invierno pueden reducir su rendimiento considerablemente. Un trapo húmedo y listo.
Si todavía no eres autosuficiente energéticamente o quieres mejorar tu instalación, échale un vistazo a nuestros kits solares para autocaravana y caravana — están pensados para instalarlos tú mismo sin necesidad de taller.
Por dentro: humedad, cableado y batería
Una vez que el exterior está revisado, toca entrar.
Lo primero que hay que mirar — y que más disgustos da — es si ha entrado humedad durante el invierno. Revisa techos, esquinas y la zona alrededor de las claraboyas. Si ves manchas oscuras o notas olor a cerrado húmedo, investiga antes de salir.
Las juntas de las claraboyas y los perfiles laterales son las más vulnerables al frío y al calor. Con los años se secan y agrietan, y una junta en mal estado es una vía de entrada de agua garantizada. Si detectas síntomas, sella la zona exterior antes de salir — es una solución de urgencia, pero es mejor eso que llegar al destino con el techo llorando.
Mientras revisas el interior, echa un ojo también al cableado. Si los roedores entraron por abajo, pueden haber llegado hasta aquí. Un cable mordido y una chispa en marcha no es una combinación que quieras descubrir en ruta.
Con todo revisado, activa la batería y comprueba el nivel de carga. Si lleva meses sin usarse, puede que necesite un ciclo de carga completo antes de salir.
Lista de lo que no puede faltar
Antes de cerrar la puerta, repasa esto. Nos lo sabemos de memoria y aun así siempre hay algo que se queda en el garaje:
- Botella de gas para la cocina exterior
- Cinta americana y bridas (para imprevistos de cualquier tipo)
- Ropa de abrigo — en primavera aún refresca, especialmente de noche
- Productos o bolsas para el WC químico
- Sillas, mesa y algo para esas noches bajo el toldo con mantita
Te dejo un PDF descargable con la checklist completa para no olvidarte de nada.
✅ Checklist de Primavera
Puesta a punto de tu caravana o autocaravana antes de salir
Ya está todo listo. Ahora lo más importante.
Revisado el exterior, los bajos, el gas, la solar, la humedad, el cableado y la batería. Todo en orden. La nevera fría, las sillas a punto.
Cuando vayas a salir, acuérdate de coger a la familia. No sean prisas y te dejes a alguien en casa. Aunque la suegra sea la primera en meter las maletas.
Buen viaje. 🚐
— Lolo
🎒 Checklist de equipaje
Todo lo que no puede quedarse en casa